1 de noviembre de 2009

Halloween de difuntos



Me gustan las historias de miedo con la única condición de que me den miedo (aunque lo parezca, esto no es una obviedad porque la mayoría dan risa) y soy una firme defensora de la multiculturalidad y la abolición de las fronteras (políticas y culturales), pero estos días me han saturado de tal manera de vampiros, zombis, asesinos en serie y demás monstruos de mal vivir que, atacada del virus de la nostalgia, me he puesto a releer el Tenorio de Zorrilla.

Los muy jóvenes ni siquiera sabrán qué tiene que ver lo uno con lo otro, pero es que en este país existía una tradición (aún hoy queda algún esforzado que trata de recuperarla) de representar el Don Juan Tenorio en época de difuntos. Incluso aquella única televisión de mi infancia y adolescencia no perdonaba su cita con el famoso burlador tal fecha como hoy.

Gracias a eso millones de españoles declamamos con soltura aquello de Yo a las cabañas bajé, yo a los palacios subí, yo los claustros escalé y en todas partes dejé memoria amarga de mí, seguido del ¡Don Juan!, ¡Don Juan!, yo lo imploro de tu hidalga compasión o arráncame el corazón, o ámame, porque te adoro.

Y además de aprender a recitar el verso en mitad del salón familiar pasábamos un miedo del carajo, que mi primer fantasma fue el del Comendador llamando a la puerta de Don Juan para llevarse su alma al infierno, y aún me pone los pelos de punta el retumbar de aquellos aldabonazos.

Desde hace años, muchos, las televisiones se han olvidado del pobre Don Juan, de Doña Inés, de Brígida y de Don Luis Mejía, y a cambio nos aturden con todo tipo de seres de ultratumba contra los que, insisto, no tengo nada en contra, pero que ya han llenado las calles de niños que te persiguen con su truco o trato.

Copiamos costumbres ajenas como si no tuviéramos las propias, pero ni eso me molestaría si las nuestras sobrevivieran y si, ya puestos, recordáramos que existen otros países en el mundo con los que confraternizar, además de EEUU. Cualquier día me veo celebrando Acción de Gracias en lugar del Martes de Campo y comiendo pavo relleno y no un bollo preñao.

Me temo que, al igual que alguien ha zombificado a Lizzy Bennet y al señor Darcy, el futuro de mi querido Don Juan pasa por que Edward Cullen le hinque el diente en la yugular.


La imagen pertenece al último (que yo recuerde) Don Juan televisado en 1 de noviembre, un montaje excepcional de Miguel Narros en el que, por cierto, fue la primera vez en que Doña Inés y Don Juan tenían la edad que imaginó Zorrilla.


16 comentarios:

hécuba dijo...

Cuando era una cría me encantaba hacer teatro. Era muy tímida y cuando interpretaba alguna obra esa timidez desaparecía. Empecé en el cole y siempre me tocaban los papeles protagonistas masculinos. El que más se me quedó en la memoria es el de Don Juan y todavía hoy recuerdo de memoria muchos fragmentos de la obra.

Me alegra verte por aquí.

silvo dijo...

Siempre "Don Juan Tenorio", diferentes versiones, si es que en teatro estaba mejor un canalo dos que los muchos que hay ahora, en música también. Helloween creo que se llama ahora la fiesta de visitar a los seres queridos que no están físicamente con nosostros, pero tienes razón que no se pierdan nuestras tradiciones aunque vengan otras

Tenía ganas de volver a leerte Velda, me alego :-), un beso

Dry Martini dijo...

debería ser obligatorio no sólo leer el tenorio, sino verlo en teatro. a mi me encanta y este año es una pena, pq no lo encuentro por ninguna parte.

Gabiprog dijo...

San Valentín no es mala fecha para retomar el terror!

;)

Fernando del Busto dijo...

Primero: enhorabuena por la nueva imagen, que, supongo, la debes a esos cursos que nos comentaste.
Tienes toda la razón del mundo: Don Juan, huesos de santo y buñuelos. Hay que celebrar Todos los Santos a nuestra manera, que es más divertida.

Daniel dijo...

A mí me parece que lo que hoy podemos considerar tradiciones son el resultado de mil mezclas, cambios, olvidos, asimilaciones, reinterpretaciones... Nada se celebra igual que lo celebraban allá por el neolítico ¿Donde se establece el límite? ¿Para que algo se certifique como "tradición" tiene que pasar un tiempo determinado? ¿O hacerlo un número determinado de personas? Por ejemplo, yo no conozco a nadie que haya ido nunca a ver el Tenorio en Todos los Santos ¿Debo considerarlo una tradición para mí y la gente que me rodea?

Tordon dijo...

Yo también abogo por la multiculturalidad, pero ¡coño, que sea bilateral!.
Es que me siento ninguneado,todo acaba discurriendo con la deriva anglosajona...
Y buena idea la de releer a Zorrilla: Lo pondré en la mesilla de noche.
Debajo de otros 25 que tengo pendientes, claro.
Bss

Antonio dijo...

Llamadme necio, tonto, o lo que os venga en gana, pero nadie nunca se ha dignado a hablarme de esta tradición. Hasta que llegó doña Velda y me abrió los ojos, claro.

Ciertamente, pena y asco, así, unidos por una conjunción, son las sensaciones que reúno cuando veo que alguien se lee Crepúsculo en el Metro, de camino a no se sabe dónde. Y, claro, todo esto, como no podía ser de otra forma, deriva en: "Huesos de santo, ¿y eso quéh lo qu'éh?". Me gustan lo tenebroso, lo decadente, lo gótico y lo victoriano, y, por qué no, también los vampiros -los de verdad- y demases criaturitas de la noche terrorífica, pero, joé, no cuesta nada pensar que "Oh, yo quería mucho a mi abuelo, ¿y si le llevo unas flores por muy agnóstico-deísta-ateo-cristiano-etc. que sea?

Pues eso.

A vivir bien, un beso muy fuerte.

Ana Concejo dijo...

Es una de las obras de teatro que más disfruto, y como Dry Martini tampoco he encontrado ninguna representación a la que poder acudir. La última vez que asistí una representación de la obra fue hace dos años en el teatro Palacio Valdés por la compañía L'Om-Imprebís. Y lo que tengo comprobado después de ver muchas versiones es que se trata de un acierto seguro.

El Buscador de Miradas dijo...

Lo malo es que perdemos terreno a pasos agigantados, un par de generaciones más y de la multiculturalidad no quedará nada, bueno sí, la anglosajona.

25 pesetas la revista, eso sí que reaviva nuestra tradición. :)

Velda Rae dijo...

Gracias, Hécuba, me alegro de estar de vuelta. ¿Por qué siempre te tocaban los papeles masculinos? ¿Eras la más alta de la clase o tenías una de esas voces aguardentosas?


Las obras de teatro eran una de las mejores cosas de la televisión, ahora, ya ves, tenemos a Jorge Javier y Belén Esteban, prácticamente lo mismo, ¿verdad?



Dry Martini, al final tendremos que declararlo especie en extinción y aprobar un plan de futuro. Qué desastre.


Gabiprog, totalmente de acuerdo, hay novi@s que dan más miedo que la serie completa de Pesadillas en Elm Street. xD


Fernando, gracias, sí, sí, estoy hecha una photoshopera y una htmelera. Y sobre los huesos de santo, ¿qué decir? Ya me he zampado mi dosis de este año y la del próximo. :-P


Daniel, pues evidentemente cada uno se crea y adopta las tradiciones que desea. Mi familia celebró toda la vida la revolución rusa, pero no pretendo que nadie más lo haga. No puedo evitar sentir lástima cuando una costumbre que me gusta (para una que hay que no consiste en comer y beber hasta caerse muerto) se pierde sólo para ser sustituida por otra que se nos implanta artificialmente y que, oh casualidad, procede del mismo lugar que otro montón de costumbres y modas que importamos por puro mimetismo televisivo y consumista.

Velda Rae dijo...

Tordon, cuidado con esa montaña de pendientes, la mía sufrió un inesperado accidente cuando la gata la confundió con el Eiger y se empeñó en ascender a su cima.


Antonio, ni tonto ni necio, eres la prueba de que hace demasiado tiempo que no televisan el Don Juan. Y a mí también me gusta la novela gótica, la que te pone la carne de gallina y da gusto leer de tan bien escrita como está. Pero la Meyer tiene de gótica lo que yo de escarabajo pelotero.


Ana, qué pena, luego dirán que la gente no va al teatro y que el público prefiere la telebasura. Pero si sólo nos dan basura, ¿qué esperan que comamos?


Busca, justo eso, monoculturalidad yanqui. Datis de kuestion. De lo que costaba el teleprograma hace 26 años mejor ni me acuerdo. xD

hécuba dijo...

Alta era muy alta, pero era porque normalmente me daban el papel prota y el protagonista siempre era hombre :)

Velda Rae dijo...

Los chicos siempre se diverten más, mecachissssssssssss.

silvo dijo...

Velda tienes un premio en mi blog "Formula_deportes"

http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6943908260932120098&postID=3163823698992991495

Un beso

Velda Rae dijo...

Siento el retraso, Silvo, voy rauda. :-*