Es curioso que lo que más me gusta de los 40 es lo mismo que me cabrea: todo lo que, de pronto, empieza a caérsete.
Empiezan por caerse los prejuicios, los miedos y las vergüenzas, cosa que es de un liberador que hasta adelgazas del alivio y del lastre que vas soltando.
Pero, a cambio, se te caen partes del cuerpo que no voy a mencionar para no herir sensibilidades, y se te cae la flexibilidad y hasta el alma a los pies cuando descubres que ya no puedes hacer ni la mitad de las cosas que hacías a los 20, desde ir de doblete a trabajar tras una noche de juerga, a sentarte sobre tus propias piernas flexionadas por un periodo superior a los tres segundos.
Para ser sincera, lo de salir toda la noche y empalmar con la mañana siguiente es que ya ni siquiera te apetece, y lo de las piernas, sí que puedes, si te empeñas, pero cuando te levantes descubrirás que serán necesarios más de cinco minutos para poder volver a caminar.
De modo similar, ver cómo crecen Zipi y Zape me produce reaccionas contradictorias. Me gusta, no puedo evitarlo, dejar de asistir a eventos varios, como el Desfile del Día de América en Asturias y el Día del Bollu, que me he ahorrado este año. Disfruto con la rapidez con que cambian sus cuerpos y sus mentes, tanto, que si me descuido un momento, cuando vuelvo a mirar ya no son los mismos.
Pero la nostalgia es de las cosas que no se te caen nunca, y a veces me acuerdo de cómo eran ellos y de cómo era yo, y me ataca la artritis mental y me duelen, no sólo las rodillas, sino también los recuerdos.



16 comentarios:
Pues adaptándose a los cambios, los promeros en caer, deberían hacerlo mucho antes, prejuicios, miedos y demás lastre,si ellos van deprisa, tienen que llegar a tiempo cuando se les exujan responsabilidades mayores, los buenos momentos que habéis tenido deben ayudar a soportar los cambios, un beso Velda, yo si comí el bollu
El cuerpo y la mente necesitan entrenarse. La edad es muy relativa dependiendo de las personas.
Me ha gustado esta entrada. Un bello resumen del cuerpo y el alma, la vida y el tiempo.
¿Tres segundos? Exagerada, yo casi que si no hay sillón ni me molesto en sentarme jejeje
El tiempo pasa....
Un saludo
Se juntan pasado, presente y futuro.
Los recuerdos del pasado que se juntan casi con el presente de lo deprisa que va todo y con la mente en el futuro, en como se desenvolverán.
Respecto a ti... no sé, cada edad es la perfecta para uno y seguro que esta la estás disfrutando :)
Solo hay una posibilidad,disfrutar cada segundo. Llenar nuestros ojos de nuestros hijos y aquellos a los que queremos, sabiendo que cada momento es irrepetible y atraparlo.
Es curiosos como a medida que cumplimos años nuestros recuerdos antigüos cobran vida y parecen de ayer mismo.
Un abrazo y mucha suerte Velda
Estimada Velda:
Permítame felicitarla por ese maternal canto inspirado en la galopada hacia la vida de sus aguerridos retoños.
Y no menos certera me parece su alusión al paso del tiempo, ese monstruo que -amparándose en la ley de la gravedad- nos recuerda continuamente aquello de la “vanitas vanitatis”.
Sin embargo, si reflexionamos un poco, ¿no resulta más apetecible la fruta madura? ¿No es más deliciosa el alma entrada en sazón?
Es usted una mujer bella, inteligente y jovial, que más que instalarse en melancolías, debería ilusionarse con ese prometedor futuro que le reserva el destino.
Y el viraje al verde de la foto de su perfil constituye- sin duda -un magnífico augurio.
Salu2
Cuando descubras qué luz hay que encender para que la nostalgia no duela, me lo dices, vale?
Me gusta tu nuevo aspecto, me gustan los cambios...
puñetas...
Que sepas que alguna frase duele...
Voy a por un ibuprofeno...
;)
El tiempo avanza inexorable y nadie ha descubierto ninguna forma de pararlo, solo se le ha ocurrido a la humanidad entera que lo mejor es aprovecharlo al máximo. Así que no habiendo otra cosa que hacer, simplemente a vivir.
Silvo, y mira que me gustan los cambios, pero algunos, se me atragantan, como el chorizo de los bollos preñaos, que parecen estar hechos con cerdos centenarios.
Busca, ainssss, entrenamiento, puf. Es que cuando todo empieza a anquilosarse…:-P
Babilonio, lo malo del tiempo es que si no pasara, sería aún peor, así que ninguna opción te convence. Pero si, al menos, las rodillas no chirriasen…
Bienvenido, por cierto, que he estado cotilleando por tus dos casas, pero necesito tiempo para recuperarme de la impresión, que cuando a mí se me cae todo, en una de ellas todo parece levantarse. xDDDD
E, lo intento ¿eh? Lo juro por Snoopy, pero a veces se me resiste. :-)
Gracias, Mariano. Y sí, esto del tiempo es de lo más raro, con razón existe una teoría de la relatividad, porque pocas cosas debe haber menos absolutas.
Querido Tordon, es usted vigorizante y reconstituyente, pero, dígame, ¿dónde está la frontera entre maduro y pasado? No, no, mejor no me conteste, casi prefiero no saberlo. Quizás por eso me he fundido en verde, a ver si así me veo un poco inmadura. xD
Gracias, Nebroa. Sobre los descubrimientos pendientes, me temo que no soy muy optimista, pero no por eso dejo de buscar, quizás algún día suene la flauta por casualidad.
Gabiprog, ¿un masajito? (de los legales, of course) xDDD
Edmond, ¡pero es que yo quiero una máquina del tiempo! No sé por qué tardan tanto en inventarla, mecachis.
Yo es que los miedos y las vergüenzas, como de adolescente tenía tantísimos, procuré lo antes que pude arrojarlos yo, de modo que los que me quedaron fueron residuales ( si bien con la mediana edad empezaron a aparecerme miedos que jamás había tenido antes; la vergüenza en cambio no la he recuperado ni me han surgido vergüenzas nuevas: son muy molestas e incapacitantes, paso ;-) ).
En lo que sí noto la proximidad de la cuarentena es que en momentos muy puntuales sí que me importa si una persona tiene las tetas caídas o no ( tú eres mucho más discreta y sensible que yo y evitas ciertas referencias explícitas a partes corporales, pero yo como ves no, jajajaj).... Casi siempre había considerado el físico muy secundario. Creo que estoy embocando el camino de la senectud, creo que estoy tomando la senda que me conducirá a ser un viejo verde. Y encima prematuro. ¡ Ains ! ;-)
Sí, el tiempo ahora se me pasa tan rápido que, cuando lo pienso, me da vértigo.
Saludos
Querida insurrecta (sí, tú lo eres... y no sólo ´nominalmente´).
Lo de las piernas lo he conseguido con el Pilates. De hecho, creo que sería capaz hasta de las acrobacias sexuales y gimnásticas más aguerridas si quisiera.
Pero ¡ah, querida! Eres sabia...A nuestra edad ni se plantea uno el empalmar horas para una juerga, ni el flexionar las piernas porque sí.
Ya no es cuestión de no poder...es que ni apetece.
Me gusta la decoración nueva de tu casa, lo-se-pas.
Y, of course, aunque sea descendiente de Herodes, mi más cariñoso beso para Zipi y Zape, que los de los demás me encantan.
Sergio, para ser un viejo verde la primera condición, indispensable, es ser un viejo, y para mí que te pones años ¿eh? No me engañes, que estás hecho un chaval. Y lo que te queda. xD
Conguito, ¿verdad que sí? Ya me gustaría que alguien aplicara la Teoría de la Relatividad a esto del tiempo en los humanos y me explicara porque los meses, a los diez, doce años, me parecía que tardaban años en pasar, y los años ahora me parecen menos que meses. Diría que es una gran putada, si no fuera una dama que no dice tacos en público.
Fiebre, eso del Pilates, ¿de verdad funciona? Verás como al final voy a tener que apuntarme, cachissssss.
¿Te presto una semana a Zipi y Zape? Andaaaaa, vengaaaa, porfiiiii, dime que síiiii. xDD
¡¡Ni de coña!!
Lo de Zipi y Zape, digo.
Lo del Pilates es cierto que funciona
:)
"(...)es que en momentos muy puntuales sí que me importa si una persona tiene las tetas caídas o no."
Una persona mujer, quieres decir.
Sí, a mí también me importa a esas edades si en momentos puntuales a una persona no se le mantiene erecta su verticalidad más masculina.
Conste que te comprendo, Sergio. Los senos caídos no pueden los penes caídos. Ni con las penas caídas tampoco.
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